En la Discoteca
Este relato fue verídico y lo dedico a mi Amado que desde la Otra vida se que esta mirando y sonriendo con mi narración.
Yo Soy de Maracaibo - Venezuela y una noche salí porque me provocaba tomarme unos tragos así que me fui a la barra Young Set donde va todo el mundo, al entrar me encuentro un amigo que me dice que no hay nadie que mejor nos tomemos unas cervezas y que nos vayamos a la discoteca que se llama La Unión, realmente no tenia ganas de ir con él porque no era de mi agrado pero si tenia ganas de divertirme bailar y tomar algo.
Al llegar al sitio me le pierdo a mi conocido y me retiro a un rincón, bailé solo mucho y en un momento quiero una cerveza y me voy a la barra pero hay tanta gente que no podía pedirla. En ese momento me habla un hombre alto, bronceado y fornido con unos hermosos ojos cafés y unas cejas pobladas que me hizo estremecer, me dice que si quiero él me puede pedir la cerveza ya que puede llegar a la barra a lo que le respondo que eso lo quería ver porque aunque era mas alto que yo había mucha gente. Él me dice que observe, en un dos por tres me entrega la cerveza en la mano como por arte de magia.
Yo me lo quedo viendo perplejo y el se ríe de mi con una sonrisa picara y a la vez burlona, no le podía quitar la vista de encima. Me pregunta que si me podía acompañar ya que él esta con el grupo de la barra y por eso me pudo pedir la cerveza. diooos que tipo tan bello y detallista no lo podía creer, se pone hablarme de todo: que es médico, que esta de vacaciones, que tal, que cual… yo estaba en el quito cielo pero en el calor de la conversación, la música estridente, las luces, yo sentía que me esta coqueteando de una forma tan galante que me temblaban las piernas. De repente se acerca mucho y comienza mi excitación a aumentar, nos rozábamos en la conversación, la gente, el bullicio y yo no me atrevía ni a dar un paso adelante (a pesar de ser extrovertido soy muy tímido), en ese preciso momento se acerca y me echa una mirada directa a los ojos de esas que derriten el hierro y yo le digo que por favor no este tan cerca que soy muy tímido pero que si se acerca así no puedo responder. En eso me responde:
-Eso es lo que yo quiero… que no me puedas responder a nada y que seas mío para siempre…
Y a continuación de la conversación me da el más tierno, amoroso, lento y seductor beso de amor que desde los días de mi pubertad había sentido pero muy pocas veces. Las piernas me abandonaron y me tambaleó, él me toma en sus brazos y siento su cuerpo fuerte, candente, con un aroma… un perfume indescriptible mezclado con su sudor y con su aroma de hombre, porque a decir verdad al igual que yo era bien masculino pero delicado y romántico.
Me pide que salgamos y me invita de inmediato a ir a un hotelito cercano para que pasemos la noche cuestión a la cual ya no me podía resistir. Nos fuimos al hotel me besa y me dice que desde que llegué al local no me podía quitar la vista de encima que le gustaban los hombres maduros como yo y que lo tenia loco. Me comienzo a desvestir a lo que se niega rotundamente porque me dice que me quiere desnudar con el alma no le entiendo y comienza a besarme desde la frente los labios pasa a mi pecho mis axilas pero con una calma y pericia que solo a los dioses se le puede prodigar. Sin darme cuenta ya estaba desnudo junto a él, palpitando con una erección como nunca. Me comienza a besar mi pene, mis testículos, pasando la lengua, oliendo mis aromas y pasando la lengua por todas partes hasta llegar a mi ano. En ese momento me pide que me de la vuelta porque quiere besarme el ano desde atrás. Me arrodillo en la cama y le doy carta blanca… que maestría… me pone a millón y yo le digo que ahora me toca a mi, ya él se había quitado toda la ropa, lo único que tenia puesto era un bikini que no alcanzaba a ocultar la magnitud de lo que escondía. lo observo… que hermoso todo bronceado velludo robusto pero no obeso, unos pectorales unos brazos unas piernas no pude segur mirando me abalance encima y le propine caricias por doquier lo bese en la boca los besos mas caliente que me he dado, lo acaricie en toda su extensión y solo sentía sus gemidos de placer pidiendo mas poco a poco fui bajando hasta llegar a su bikini, olía a hombre en celo caliente no pude mas y le arranque el bikini que hermosa pieza como de unos veinte centímetros grueso y unas hermosas bolas en las cuales me aplique a mamar hasta que no pude mas. Lamía su glande, su cabeza, lo miraba retorcerse. Siento un movimiento de él y sin darme cuenta nos encontramos en un riquísimo 69. Él busco en su pantalón, sacó una crema lubricante y me dice que me quiere meter un dedo en el ano a lo que accedí de inmediato pero me pide que haga lo propio con el ano de él, cuestión que me agrado mas… los dos en un riquísimo 69 y penetrándonos con las lenguas los anos y también con los dedos… que ricura… el mismísimo cielo. Mi macho que a pesar de yo no ser pequeño ni flaco con toda su fuerza me hizo dar vueltas en la cama como si fuera un muñeco de papel, que ricura de hombre.
De repente siento que se esta viniendo y lo saco de mi boca pero al sentir las contracciones de su ano al venirse no pude mas y le solté todo mi esperma en su garganta sin poderle avisar, él me llenó toda la cara así que al incorporarse me dice que tengo sucia la cara que hay que limpiármela cuestión a la cual se aplica pero con su lengua. Dios mío que sensaciones… el cielo y la tierra. Me limpió hasta la última gota y luego me la ofrece en el más tierno y satisfactorio beso de amor.
Nos quedamos dormidos y felices hasta la mañana siguiente cuando, no se de donde, surgieron unos jugos de naranja y unos café con leche acompañados de unos pastelitos. Me dijo que el desayuno estaba listo al yo incorporarme en la cama lo veo que tiene la mas rica erección que haya visto que, aunque mi órgano no es nada despreciable, el de él era muy superior. Me tiró en la cama y comenzó de nuevo la acción, me lubrico el ano y me comenzó una riquísima mamada y a introducir el dedo yo sin pensarlo 2 veces le pedí que me poseyera ya que me tenía loco. Comenzó a lubricarme y a jugar con mi ano para irme dilatando porque la verdad he tenido pocas incursiones como pasivo pero él, como un maestro, me dilató y se puso su preservativo. Empezó a ponerme su pene caliente palpitante en la entrada yo tenia las piernas en sus hombros y estaba a la expectativa, me comenzó a meter todo ese hermoso ejemplar poco a poco al principio y, al pasar el dolor inicial, comenzó el mas rico bombeo que me hayan hecho antes, se movía de arriba hacia abajo de un lado hacia el otro me lo sacaba y me lo metía de golpe… que delicia… ya no me dolía nada, lo único que podía hacer era gemir de placer y pedir mas. Sus testículos golpeaban en mis nalgas y me hacían gemir aun mas, todo el vello de su pecho ya estaba sudado y proporcionaba ese aroma a sexo masculino a garañón en celo, dios… que cogida la que me estaban dando, ya no podía mas me estaba castigando la próstata de una manera que sin tocarme sentía que ya me venia y gritando estiré todas mis piernas y me elevé arrojando semen de tal manera que me llené toda la cara el pelo y parte de la cama con mis espasmos. Él sintió tanto que se corrió casi al mismo tiempo y pude sentir latir su pene en mi interior de una manera infinita, me lo fue sacando poco a poco.
le dije que me dejara ir al baño y me dijo que no que el me limpiaba con la lengua y así lo hizo se volvió a comer mi semen de mi cuerpo y me volvió a besar en el abrazo sexual mas hermoso al que tenga memoria, le dije que me tenia loco y que quería seguirlo viendo al lo que me respondió que no me seguiría viendo para tener relaciones sexuales solamente sino que me quería por pareja y que quería ser mi amigo ante todos, mi amor entre los dos y mi amante en la cama que el quería ser mío y que la próxima vez seria él el que seria mi fiel esclavo y que seria sodomizado por mí no podía esperar hasta la próxima vez.
Disculpen la impericia pero es la primera vez que relato algo tan intimo y maravilloso pero lo hice en honor a él, que ya no esta entre nosotros.
Yo Soy de Maracaibo - Venezuela y una noche salí porque me provocaba tomarme unos tragos así que me fui a la barra Young Set donde va todo el mundo, al entrar me encuentro un amigo que me dice que no hay nadie que mejor nos tomemos unas cervezas y que nos vayamos a la discoteca que se llama La Unión, realmente no tenia ganas de ir con él porque no era de mi agrado pero si tenia ganas de divertirme bailar y tomar algo.
Al llegar al sitio me le pierdo a mi conocido y me retiro a un rincón, bailé solo mucho y en un momento quiero una cerveza y me voy a la barra pero hay tanta gente que no podía pedirla. En ese momento me habla un hombre alto, bronceado y fornido con unos hermosos ojos cafés y unas cejas pobladas que me hizo estremecer, me dice que si quiero él me puede pedir la cerveza ya que puede llegar a la barra a lo que le respondo que eso lo quería ver porque aunque era mas alto que yo había mucha gente. Él me dice que observe, en un dos por tres me entrega la cerveza en la mano como por arte de magia.
Yo me lo quedo viendo perplejo y el se ríe de mi con una sonrisa picara y a la vez burlona, no le podía quitar la vista de encima. Me pregunta que si me podía acompañar ya que él esta con el grupo de la barra y por eso me pudo pedir la cerveza. diooos que tipo tan bello y detallista no lo podía creer, se pone hablarme de todo: que es médico, que esta de vacaciones, que tal, que cual… yo estaba en el quito cielo pero en el calor de la conversación, la música estridente, las luces, yo sentía que me esta coqueteando de una forma tan galante que me temblaban las piernas. De repente se acerca mucho y comienza mi excitación a aumentar, nos rozábamos en la conversación, la gente, el bullicio y yo no me atrevía ni a dar un paso adelante (a pesar de ser extrovertido soy muy tímido), en ese preciso momento se acerca y me echa una mirada directa a los ojos de esas que derriten el hierro y yo le digo que por favor no este tan cerca que soy muy tímido pero que si se acerca así no puedo responder. En eso me responde:
-Eso es lo que yo quiero… que no me puedas responder a nada y que seas mío para siempre…
Y a continuación de la conversación me da el más tierno, amoroso, lento y seductor beso de amor que desde los días de mi pubertad había sentido pero muy pocas veces. Las piernas me abandonaron y me tambaleó, él me toma en sus brazos y siento su cuerpo fuerte, candente, con un aroma… un perfume indescriptible mezclado con su sudor y con su aroma de hombre, porque a decir verdad al igual que yo era bien masculino pero delicado y romántico.
Me pide que salgamos y me invita de inmediato a ir a un hotelito cercano para que pasemos la noche cuestión a la cual ya no me podía resistir. Nos fuimos al hotel me besa y me dice que desde que llegué al local no me podía quitar la vista de encima que le gustaban los hombres maduros como yo y que lo tenia loco. Me comienzo a desvestir a lo que se niega rotundamente porque me dice que me quiere desnudar con el alma no le entiendo y comienza a besarme desde la frente los labios pasa a mi pecho mis axilas pero con una calma y pericia que solo a los dioses se le puede prodigar. Sin darme cuenta ya estaba desnudo junto a él, palpitando con una erección como nunca. Me comienza a besar mi pene, mis testículos, pasando la lengua, oliendo mis aromas y pasando la lengua por todas partes hasta llegar a mi ano. En ese momento me pide que me de la vuelta porque quiere besarme el ano desde atrás. Me arrodillo en la cama y le doy carta blanca… que maestría… me pone a millón y yo le digo que ahora me toca a mi, ya él se había quitado toda la ropa, lo único que tenia puesto era un bikini que no alcanzaba a ocultar la magnitud de lo que escondía. lo observo… que hermoso todo bronceado velludo robusto pero no obeso, unos pectorales unos brazos unas piernas no pude segur mirando me abalance encima y le propine caricias por doquier lo bese en la boca los besos mas caliente que me he dado, lo acaricie en toda su extensión y solo sentía sus gemidos de placer pidiendo mas poco a poco fui bajando hasta llegar a su bikini, olía a hombre en celo caliente no pude mas y le arranque el bikini que hermosa pieza como de unos veinte centímetros grueso y unas hermosas bolas en las cuales me aplique a mamar hasta que no pude mas. Lamía su glande, su cabeza, lo miraba retorcerse. Siento un movimiento de él y sin darme cuenta nos encontramos en un riquísimo 69. Él busco en su pantalón, sacó una crema lubricante y me dice que me quiere meter un dedo en el ano a lo que accedí de inmediato pero me pide que haga lo propio con el ano de él, cuestión que me agrado mas… los dos en un riquísimo 69 y penetrándonos con las lenguas los anos y también con los dedos… que ricura… el mismísimo cielo. Mi macho que a pesar de yo no ser pequeño ni flaco con toda su fuerza me hizo dar vueltas en la cama como si fuera un muñeco de papel, que ricura de hombre.
De repente siento que se esta viniendo y lo saco de mi boca pero al sentir las contracciones de su ano al venirse no pude mas y le solté todo mi esperma en su garganta sin poderle avisar, él me llenó toda la cara así que al incorporarse me dice que tengo sucia la cara que hay que limpiármela cuestión a la cual se aplica pero con su lengua. Dios mío que sensaciones… el cielo y la tierra. Me limpió hasta la última gota y luego me la ofrece en el más tierno y satisfactorio beso de amor.
Nos quedamos dormidos y felices hasta la mañana siguiente cuando, no se de donde, surgieron unos jugos de naranja y unos café con leche acompañados de unos pastelitos. Me dijo que el desayuno estaba listo al yo incorporarme en la cama lo veo que tiene la mas rica erección que haya visto que, aunque mi órgano no es nada despreciable, el de él era muy superior. Me tiró en la cama y comenzó de nuevo la acción, me lubrico el ano y me comenzó una riquísima mamada y a introducir el dedo yo sin pensarlo 2 veces le pedí que me poseyera ya que me tenía loco. Comenzó a lubricarme y a jugar con mi ano para irme dilatando porque la verdad he tenido pocas incursiones como pasivo pero él, como un maestro, me dilató y se puso su preservativo. Empezó a ponerme su pene caliente palpitante en la entrada yo tenia las piernas en sus hombros y estaba a la expectativa, me comenzó a meter todo ese hermoso ejemplar poco a poco al principio y, al pasar el dolor inicial, comenzó el mas rico bombeo que me hayan hecho antes, se movía de arriba hacia abajo de un lado hacia el otro me lo sacaba y me lo metía de golpe… que delicia… ya no me dolía nada, lo único que podía hacer era gemir de placer y pedir mas. Sus testículos golpeaban en mis nalgas y me hacían gemir aun mas, todo el vello de su pecho ya estaba sudado y proporcionaba ese aroma a sexo masculino a garañón en celo, dios… que cogida la que me estaban dando, ya no podía mas me estaba castigando la próstata de una manera que sin tocarme sentía que ya me venia y gritando estiré todas mis piernas y me elevé arrojando semen de tal manera que me llené toda la cara el pelo y parte de la cama con mis espasmos. Él sintió tanto que se corrió casi al mismo tiempo y pude sentir latir su pene en mi interior de una manera infinita, me lo fue sacando poco a poco.
le dije que me dejara ir al baño y me dijo que no que el me limpiaba con la lengua y así lo hizo se volvió a comer mi semen de mi cuerpo y me volvió a besar en el abrazo sexual mas hermoso al que tenga memoria, le dije que me tenia loco y que quería seguirlo viendo al lo que me respondió que no me seguiría viendo para tener relaciones sexuales solamente sino que me quería por pareja y que quería ser mi amigo ante todos, mi amor entre los dos y mi amante en la cama que el quería ser mío y que la próxima vez seria él el que seria mi fiel esclavo y que seria sodomizado por mí no podía esperar hasta la próxima vez.
Disculpen la impericia pero es la primera vez que relato algo tan intimo y maravilloso pero lo hice en honor a él, que ya no esta entre nosotros.
Escrito por Porno Adicto el Miércoles, 11 de Abril del 2007 a las 3:54 pm
Categoria: Relatos Eroticos
